lunes, 28 de febrero de 2011

QUE VAMOS A VOTAR LOS DE IZQUIERDAS

Hoy es mi primer día y estoy nerviosa..¡¡¡. No sé de dónde me ha venido el valor necesario para comenzar esta nueva aventura pero, sospecho,  que se trata de una capacidad, que  siempre acaba sorprendiendome, que aparece cuando se está desesperado, o ansioso, o simplemente feliz. Pues bien, yo no me encuentro en ninguno de estos estados de ánimo, sino que me encuentro en la típica fase "confusa de inmadurez". Suele aparecer cuando uno tiene edad suficiente para no ser un inmaduro  y no da encontrado su afirmación intelectual. Estoy en la fase de dudas, dudo de todo. No sé si este estado de ánimo viene promovido por el sistema de vida que me han impuesto, y que yo he aceptado sin hacer nada para evitarlo, o porque sencillamente, mi capacidad mental no da para mas. Apostaremos por lo segundo. Aún así, voy a atreverme y comenzar comentando lo que hoy me ha venido a la mente escuchando una de esas miles de tertulias a las que ahora nos tienen acostumbrados  los medios de comunicación.  Me he dado cuenta de que los que defendían al idealismo de izquierdas se están desviando hacia el lado contrario. Lógicamente no voy a decir que este tipo de tertulias me las crea ni mucho menos, seguramente cada uno de los intervinientes, o "todólogos", que participan en las mismas tienen asignado un guión o algo así, pero sin embargo, me ha preocupado. Yo creía que la ideología de izquierda se basaba en el reparto de la riqueza de una forma más equitativa, también creía que se preocupaba mas del tema educativo y cultural, y además, también pensé que la izquierda era el movimiento más utópico y valiente que se hubiera inventado jamás. Pero parece ser que no es así. Por lo menos no aquí, en España. Ahora resulta que las organizaciones de trabajadores, sindicatos, son demonizados un día si y otro también, por los propios trabajadores, resulta que los de la COE son poco menos que nuestros "mecenas" y también, por extraño que a mi me parezca, la iglesia resurge cual "mesías", involucrándose cada día más en cómo nos deben de gobernar, esto por supuesto me sorprende porque creía que estabamos en el siglo XXI,  y por encima,  y dejándome todavía más anonadada, la derecha de España, representada en su mayoría por el Partido Popular y en su minoría por CIU, PNV y CCanaria se erigen en los Robin Hood de nuestro desdichado y abandonado pueblo, haciéndo oposición "criminal" de las leyes que nuestro inoperante Presidente nos quiere imponer. Hasta últimamente,  no oigo otra cosa que la reprimenda al sistema autonómico como una muestra más de que nos hemos hecho poco menos que un " harakiri" por ser demasiado pretenciosos y tener 17 duplicaciones de todo. Así que escuchando y viendo en los informativos como está " el patio", mi pregunta inicial pasa a ser ¿ y ahora que votaremos los de izquierdas?.

4 comentarios:

  1. Interesante entrada la tuya, además muy de acuerdo contigo, hace años que me hago la misma pregunta, a quien votar? elegir a un partido que día trás día sólo tiene de izquierdas su nombre?, votar a otro partido que perdió sus esencias? o tirarse de bruces a nacionalistas que se llaman de izquierdas pero en sus programas electorales son conservadores?..
    A veces creo que quiero bajarme de ese "autobús"..
    Saludos y felicidades por tu idea..

    ResponderEliminar
  2. aresben gracias por tu comprensión y por tu comentario. Es cierto que ahora mismo creo que estamos perdidos... es como si fueramos un madero a la deriva, pero de alguna forma se ha de reaccionar. Se me ocurrió hacerlo así. Seguro que no valdrá para nada pero al menos a mí, me vale de desahogo. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Teniendo en cuenta como está el "patio", creo que las personas de izquierdas deberíamos votar a IU; una, para castigar al PSOE y otra, para que el PP no tenga la mayoría absoluta al alcance de la mano como ya la tiene. Lo peor que podemos hacer es quedarnos en casa, para mí eso es inconcebible, como también es inconcebible que se nieguen a cambiar la ley electoral. Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. Rosa estoy de acuerdo, por supuesto que debemos de votar, en casa no se hace nada y si queremos cambiar desde allí no lo podremos hacer. Con respecto a la Ley de On evidentemente que habría que cambiarla, pero ¿ quién le pone el cascabel al gato?, una vez abierta la modificación de la Constitución... A ese tipo de decisiones de fondo me refiero yo. Gracias por tu comentario Rosa.

    ResponderEliminar