¡¡¡ He vuelto !!!, sé que me echabais de menos, pero no se puede hacer de todo al mismo tiempo.
Hoy estoy contenta pero aún así, prosigo en la búsqueda del estado de ánimo ideal, que creo que tenía yo hace unos dos años mas o menos. Os hago esta reflexión personal porque precisamente estoy comprobando, a mi alrededor, la falta de ilusión, de alegría y de entusiasmo que hace apenas, repito, unos dos años, podía atisbar en muchas de las personas que me rodean, llamense amigos, familia, compañeros de trabajo, incluso desconocidos que por unos instantes conoces una tarde en una terraza tomándote alguna Coca y acabas charlando del mundo y la vida.
El desánimo, la tristeza, el cansancio y el hastío nos dominan poco a poco. Lógicamente el momento que vivimos no es para dar saltos de alegría, pero lo cierto, es que la sensatez se debe imponer en nuestro pensamiento y comenzar por ordenar nuestras ideas, lo cual representará un árduo trabajo, cuando menos en mi caso.
Y en ello estoy, reordenándome. Para conseguirlo he planeado una "hoja de ruta", expresión en voga en estos días, que espero me ayude a conseguirlo. Una de las premisas que me he impuesto es la de no cejar en el intento de defender, siempre según mi criterio, por supuesto, las teorías que por lógica consumada, y por sentimiento propio, entiendo que son las verdaderas. Para ello me he predispuesto, entre otras cosas, a ver como televidente varios de esos debates nocturnos aleatoriamente, donde se explican teorías confabulatorias a todas luces comprobadas, que sólo el vulgo ignorante sigue sin entender y algunos fanáticos progres no están dispuestos a admitir. Comencé dicha premisa ayer mismo. El debate elegido fue en la cadena de televión Veo7. Tengo que confesar que no pude verlo entero pues tuve mucho que hacer antes de poder sentarme frente al televisor, pero sobre las 23.30 horas encendí y tuve la suerte de llegar a tiempo para el comienzo de un nuevo tema. Como no, el 11M. Hasta aquí todo bien, es cierto que no comparto la teoría conspirativa que dicha cadena nos asegura con tanta firmeza, pero hasta ese momento, yo en mi creencia de mujer tolerante no me sentía ni más defraudada, ni más asustada. Pero llegó el momento de presentar a un invitado estelar llamado "PIOMOA" (lo pongo junto porque hasta me da asquete tener la compasión de separarle su estúpido nombre y su todavía mas estúpido apellido), y de frente, sin pensárselo dos veces, con todo el plano que la cámara le ofertaba y con toda la tranquilidad del mundo, que ya la quisiera yo para mí, comienza este hombre su alegato sobre la conspiración del 11M comparando a Pilar Manjón, víctima colateral de los atentados por el fallecimiento de su hijo de 18 años, con los nazis, todo, según este impresentable, porque es comunista, esto también lo dice él. A partir de ahí, un tipo barbilampiño, arrubiado, con aspecto de no tomar el sol en la calle por si lo roban o lo violan, que era el pseudo presentador del debatillo-batiburrillo, insta una y otra vez a este ex-terrorista o no, (esto no lo digo yo, lo dijo ese tal PIOMOA no hace mucho, jactándose de su pertenencia al Grapo), para que siga en su línea, dando lecciones de lo que se puede criticar y de lo que no a sus invitados todólogos, que en un ínfimo intento de defensa a la señora Manjón, se quedaron de un corto pasmoso discursillo y no tuvieron intención alguna de levantarse del sillón que ocupaban.. Es decir, parece que la crisis también hace mella en la dignidad que yo, por inocente, presupongo en los seres humanos, incluso si estos son periodístas. A partir de la exposición vomitiba del personajillo malvado que tergiversa todo lo que a sus pequeños e irsutos ojos se muestra, queda como una sentencia impuesta su discurso concluyendo con la generalista y falsa frase de que "la gente opina así". ¿Qué gente me pregunto yo?, yo soy parte de esa gente y desde luego nada más lejana la opinión que yo tengo al respecto.
Total, que sufriendo de lo lindo por llevar a buen puerto las pautas impuestas para poder aclarar mis ideas, surtió efecto tal padecimiento y concluí, que hay personajes a los que no tenemos porque tolerar. El "talante", que no es más que la paciencia y que ZP hizo suyo, pero que ya existía, puede tener motivos muy firmes para que se acabe. Y yo he pensado que no tengo porque tener tanta.
Si la ultraderecha española que ha dejado de asomarse tras las cortinas del PP, para ahora, ponerse de maestra de ceremonias enviando a sicarios como este terrorista de PIOMOA, sin complejos, como dicen ellos, la ultraizquierda española, si la hay, también puede hacerlo, y si no existiera la ultraizquierda, pues que sean los izquierdistas los que sin complejos derroten con todas sus fuerzas y sin escrúpulos a un fascismo creciente que por medio de la machacadería, la intolerancia, la maledicencia, la mala educación y la ignorancia cultural mas exacerbada se está haciendo un hueco en el pensamiento de aquellos que como yo, se han planteado una "hoja de ruta", que les sirva de camino para no perderse.
Pensamiento firme: Dejaré de tener tanta paciencia.
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